Cómo lavar un edredón de plumas: Trucos y consejos

Los edredones de plumas son ligeros y transpirables y hacer la cama es muy sencillo y rápido si los utilizamos, sustituyendo la colcha de toda la vida. Ahora que tenemos el invierno a la vuelta de la esquina, es hora de poner a punto nuestros edredones de plumas. Toma nota.

¿Cada cuánto es necesario lavar un edredón de plumas?

Este dato depende de si lo utilizas directamente sin protector, lo que implica que debes lavarlo una vez al año o cada vez que lo veas sucio, o si utilizas una funda protectora, en cuyo caso se recomienda lavarlo una vez cada dos años aproximadamente.

Si optas por la segunda opción, antes de guardarlo conviene airearlo y después, se recomienda siempre almacenarlo siempre en su envoltorio original o, en su defecto, en una funda de características similares. Así lo protegerás de las manchas, los ácaros y evitarás que acumule polvo.

Se recomienda lavarlos en época de buen tiempo, para que se sequen al aire libre y no tengamos urgencia para utilizarlo.

Pasos para lavar un edredón de plumas 

  • Utiliza una lavadora grande: lo ideal es que, después de introducir el edredón dentro de la lavadora, haya un poco de espacio. Si ves que se queda demasiado comprimido, vale la pena llevarlo a una lavandería para no estropearlo y que se limpie de forma adecuada.


  • Revisa el relleno: para evitar perder relleno, comprueba las costuras, a veces hay descosidos o pequeños rasgados que pueden hacer que se salgan las plumas. Con un poco de hilo y una aguja lo puedes arreglar en un momento. También tienes que echar un vistazo si tiene alguna mancha difícil de limpiar. Si es así, frótala con un poco de detergente.



  • No te preocupes si al sacar el edredón de la lavadora tiene un aspecto más grisáceo y se muestra plano y arrugado. Esto es debido al agua que ha absorbido el relleno interior. Al terminar el proceso de secado todo vuelve a la normalidad.
  • Secado al aire: si te es posible, seca tu edredón al aire libre dejándolo sobre una superficie lisa, ancha y limpia. Después, muévelo cada cierto tiempo para favorecer el reparto homogéneo de las plumas. También es importante que no le dé directamente el sol.


  • Secado en secadora: si, por algún motivo, no puedes secar el edredón al aire libre, puedes secarlo en la secadora, pero debes tener en cuenta no utilizar una temperatura muy alta de secado. Un truco para evitar que se apelmace es usar pelotas de tenis limpias. Envuelve cada una de ellas con una media e introdúcelas en la secadora junto al edredón.
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