Aprovechar las sobras de coliflor gratinada (coliflor, bechamel y queso) para hacer croquetas es una forma excelente y sabrosa de no tirar comida. Al estar ya cocinada y con bechamel, la base es muy cremosa. Aquí tienes cómo prepararlas:
-
Aplasta con un tenedor las sobras de coliflor gratinada hasta obtener una pasta homogénea. En una sartén con un poco de aceite (o mantequilla) pon un par de cucharadas soperas de harina (yo como siempre, uso integral, pero puedes usar la de tu preferencia) y cocínala. Cuando la harina esté ya tostada, añadir la mezcla con la coliflor y cocina todo junto un par de minutos hasta que espese. Apaga el fuego.

-
Con el fuego apagado, añade más queso rallado y unos taquitos de jamón y mezcla todo muy bien.

-
Tapa la mezcla con papel film, y deja reposar en la nevera un par de horas.

-
Con las manos humedecidas o con ayuda de dos cucharas, forma bolitas o croquetas tradicionales.
Pasa las croquetas primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.

-
Fríes en abundante aceite caliente durante 2-3 minutos hasta que estén doradas, y a disfrutar.

400 gr de Sobras de coliflor gratinadas
50 gr de Harina para el relleno
1 ud de Aceite de oliva
150 gr de Queso rallado
150 gr de Taquitos de jamón
1 ud de Harina, pan rallado y huevo (para rebozar)
500 ml de Aceite de girasol (Para freír)
¿Qué opinas?
Comparte comentarios, opiniones y trucos con la Comunidad.


