Tipos de conservas de pescado: guía completa
Descubre los distintos tipos de conservas de pescado —bonito, atún, melva y besugo— y cómo elegir la mejor opción para tus platos.
Pescado en conserva: ¿es realmente una opción saludable?
En los últimos tiempos, en un contexto donde buscamos alimentos prácticos y nutritivos, ha crecido el interés por saber si el pescado en conserva es realmente una opción saludable.
Y sí, lo es, siempre que elijas bien el tipo de pescado, el medio de conservación y la frecuencia de consumo, optando por:
- Pescados pequeños
- Conservas en aceite de oliva o al natural
- Consumir una variedad a lo largo de la semana
Beneficios de cada tipo de conserva de pescado
El pescado en conserva no solo es práctico y económico, sino que también aporta numerosos nutrientes esenciales para el organismo. Cada tipo de conserva tiene unas características propias que la hacen especialmente beneficiosa para la salud.
- El bonito en conserva es una excelente fuente de proteínas de alta calidad y ácidos grasos omega-3, que favorecen la salud cardiovascular y la función cerebral. Además, aporta vitaminas como la B12 y la D, además de minerales esenciales como selenio y fósforo, y su consumo moderado lo convierte en una opción segura por su bajo contenido de mercurio.
- El atún en conserva es rico en proteínas y bajo en carbohidratos, y aporta ácidos grasos omega-3 aunque en menor cantidad que el bonito o la caballa. También es fuente de niacina, vitamina B12 y selenio, y resulta una opción ideal para dietas de mantenimiento muscular o bajas en grasas, especialmente si se consume al natural.
- La melva en conserva aporta un alto contenido de proteínas y grasas saludables y es una buena fuente de ácidos grasos omega-3, especialmente DHA, que favorece la salud cardiovascular. También contiene minerales esenciales como selenio y fósforo, y su sabor suave la hace ideal para ensaladas, tapas o preparaciones ligeras.
- La sardina en conserva es una fuente excelente de proteínas de alta calidad y de ácidos grasos omega-3, que ayudan a la salud cardiovascular y cerebral, y aporta calcio y vitamina D en cantidades destacadas, especialmente cuando se consume con espinas, lo que contribuye a la salud ósea. Además, contiene vitaminas del grupo B, como la B12, esenciales para la energía y el sistema nervioso, así como minerales como hierro, selenio y yodo. Todo ello la convierte en un alimento denso en nutrientes, práctico y accesible.
Recetas sencillas con conservas de bonito, atún, melva y sardina
Tosta mediterránea de bonito
Tuesta una rebanada de pan y úntala con tomate rallado; después, añade un tarro de bonito y termina decorando con olivas y un chorrito de aceite de oliva.
Dip cremoso de atún
Tritura un aguacate con yogur o queso crema, añade una lata de atún escurrido y mézclalo bien; incorpora limón, sal y pimienta al gusto, y termina decorando con hierbas frescas.
Ensalada andaluza de melva con naranja
Mezcla los gajos de una naranja con una lata de melva y cebolleta y alíñalo con un chorrito de aceite de oliva y un toque de sal.
Pasta rápida con sardinas y limón
Cocina pasta corta y, en una sartén con aceite de oliva, saltea ajo picado; agrégale una lata de sardinas desmenuzadas y mézclalas con la pasta; añade ralladura y el jugo de medio limón, sal, pimienta, y termina con perejil.
¿Qué opinas?
Comparte comentarios, opiniones y trucos con la Comunidad.



