Cómo fomentar la relajación en niños
Aprende técnicas de relajación para niños con ejercicios sencillos que ayudan a reducir el estrés, mejorar la concentración y fomentar el bienestar.
En un mundo cada vez más acelerado, los niños también sienten el peso del estrés: la presión escolar, las pantallas, las preocupaciones del día a día, los cambios constantes… Por eso, incorporar rutinas de relajación para niños no es un lujo, sino una necesidad real. Y es que esto no solo ayuda a que se sientan más tranquilos, sino que potencia su concentración, su equilibrio emocional y su capacidad para autorregularse en momentos difíciles. Las técnicas adecuadas, adaptadas a su edad, pueden marcar una gran diferencia en su bienestar y desarrollo.
En este artículo te proponemos ejercicios de relajación y música infantil diseñada para bajar las revoluciones, y ahondamos en los principales beneficios que estas prácticas aportan al día a día de los más pequeños.
Beneficios de las técnicas de relajación en niños
Las técnicas de relajación aportan múltiples ventajas al bienestar infantil. Según expertos y estudios de psicología aplicada, ayudan a disminuir la tensión muscular, reducen la ansiedad y fomentan un estado de calma interior. Además, se ha documentado que, con práctica regular, los niños desarrollan un mejor control de sus emociones, aumentan su autoestima y mejoran su capacidad de concentración y memoria.
Teniendo en cuenta que el estrés crónico en la infancia puede afectar negativamente al aprendizaje y a la salud general del niño, introducir estas prácticas desde edades tempranas contribuye a construir una mayor autorregulación, enseñando al pequeño a reconocer las sensaciones de inquietud y calmarlas de forma consciente. Además, los beneficios de las técnicas de relajación se notan tanto en casa como en el entorno escolar.
6 ejercicios y técnicas de relajación para niños
Aquí te dejamos seis propuestas sencillas, ideales para incorporar en la rutina familiar o escolar:
- Respiración profunda (técnica 4-7-8). Los niños inhalan durante 4 tiempos, mantienen el aire durante 7 y lo exhalan en 8. Esta técnica ayuda a activar el sistema nervioso parasimpático, que promueve la calma, y está recomendada para reducir el estrés y la ansiedad.
- Relajación muscular progresiva (Jacobson). Consiste en tensar y luego relajar grupos de músculos (piernas, brazos, cara…), enfocándose en la sensación de alivio. Un recurso clásico que ha demostrado reducir la ansiedad y mejorar el descanso.
- Imaginación guiada (visualización). Se invita al niño a cerrar los ojos, respirar despacio y crear una escena mental tranquila (una playa, un bosque, un jardín…), usando sus sentidos (vista, sonido, tacto) para profundizar en la sensación de paz.
- Yoga infantil. Mediante posturas adaptadas, ejercicios de respiración y movimientos suaves se promueve la atención plena y la relajación. Algunos estudios muestran que mejora la concentración, reduce la tensión y ayuda al niño a conectar con su cuerpo.
- La estrella que se estira (estiramientos conscientes). Una técnica muy fácil y eficaz para relajar cuerpo y mente. Consiste en pedir al niño que imagine que es una estrella que crece y se estira hacia todas las direcciones: brazos arriba, piernas hacia abajo, brazos a los lados… siempre acompañándolo con respiraciones lentas. Después, se “encoge” poco a poco, como si volviera a hacerse pequeñita. Con ello libera tensión muscular, mejora la conciencia corporal y ayuda a bajar la activación de forma natural.
- Juegos de relajación guiados. Juegos como el “bote de la calma” o “imaginar burbujas” animan a respirar despacio mientras el niño visualiza algo que le genere paz. Estas dinámicas ayudan a interiorizar la respiración profunda de forma lúdica.

Cómo ayuda la música a la relajación infantil
En la relajación de los niños, la música infantil cumple un papel fundamental. Diversos estudios científicos indican que ciertos tipos de música pueden modular la respiración y favorecer un estado de menor activación fisiológica. Al escuchar melodías suaves, ritmos lentos o tonos armónicos, los niños tienden a respirar más despacio, lo que reduce la ansiedad.
Los sonidos de la naturaleza, los instrumentos de cuerdas o las melodías sin letra también favorecen la visualización guiada y la meditación. La música, por tanto, contribuye a regular estados emocionales y proporciona un soporte sensorial seguro para que los niños construyan su propia experiencia de calma.
Cómo integrar el juego en los ejercicios de relajación infantil
El juego es la vía natural de aprendizaje en la infancia, y por ello constituye un excelente vehículo para enseñar técnicas de relajación. Integrar la diversión en los ejercicios permite que los niños adopten estas prácticas sin sentir que se trata de una obligación. Como has visto, se puede hacer en todos, ¡solo hace falta echarle imaginación! Por ejemplo, en los ejercicios de respiración se puede imaginar que el niño se convierte en un animal que sopla burbujas; en los de relajación, que es un muñequito de trapo, o en los que interviene la imaginación, que hace un viaje mágico.
Incorporar la relajación en la rutina diaria de los niños no es solo un recurso para momentos de tensión, sino una inversión en su desarrollo emocional y cognitivo. Con ejercicios sencillos, música adecuada y juegos guiados, los más pequeños pueden aprender a reconocer sus emociones, reducir sus preocupaciones y mejorar su concentración. La relajación infantil, aplicada de manera constante y respetuosa, se convierte así en una herramienta poderosa para fomentar la resiliencia y el bienestar desde la infancia. ¿Te animas a ponerla en práctica?
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