ARTICULO34_descanso_y_sueno
¿Cuántas horas duermes? La mayoría de los adultos necesitan entre 7 y 8 horas de sueño. Pero este patrón cambia con la edad. Las personas mayores suelen dormir menos horas durante la noche y realizan siestas durante el día. Los niños duermen algunas horas más.
Dormir es una necesidad fisiológica. El ser humano pasa más horas de la vida descansando que haciendo cualquier otra actividad. La función del sueño es recuperar la energía gastada, acumular reservas, sustituir y desechar células gastadas y eliminar los productos secundarios del metabolismo. El descanso evita la fatiga, aumenta la productividad y promueve un trabajo más eficaz de la persona.
El sueño es un estado de reposo uniforme de un organismo que se caracteriza por los bajos niveles de actividad fisiológica -baja la presión sanguínea, la respiración, los latidos del corazón...- y por una respuesta menor ante estímulos externos.
Mientras una persona duerme, el cerebro se mantiene activo y atraviesa varias etapas. Todas ellas, que se clasifican como 1, 2, 3, 4 y REM, conforman un ciclo de sueño. La etapa final se conoce como el sueño REM (son las iniciales de Rapid Eyes Movement, que en español significa Movimiento Rápido de los Ojos). Durante el sueño REM, se llevan a cabo cambios como el incremento del ritmo de la respiración, el corazón late más rápido y los músculos de las extremidades no se mueven.
El sueño NO REM es la fase tranquila o descansada que se divide en cuatro estados del sueño más ligero al de mayor profundidad: La etapa 1 es la fase del sueño ligero. Todavía se perciben estímulos de alrededor. En la etapa 2, se produce una desconexión del entorno que facilita dormir. En la etapa 3, el sueño es más profundo y esencial para el descanso de la persona. La etapa 4 es la de mayor profundidad del sueño. En ella, la actividad cerebral es más lenta. Es esencial para la restauración física y psíquica del organismo.
Problemas del sueño
Uno de los principales trastornos del sueño es el insomnio. Puede ser secundario a los problemas que cada día tenemos que afrontar pero también es posible que ocurra si hay mucho ruido, una cama incómoda, si hace mucho calor, si comemos demasido o no hacemos ejercicio físico.
Otro problema del sueño, comunmente conocido, es el sonambulismo que se caracteriza porque quien lo padece se despierta aparentemente de la etapa más profunda de sueño para caminar, levantarse o subir y bajar escaleras. Esto puede llevar a situaciones peligrosas.
Las pesadillas, otra de las situaciones durante la noche que pueden provocar un mal descanso, suelen aparecer en la última parte del sueño. Aunque no es una situación común de cada día, puede ser molesto.
Finalmente, algunas personas se mueven mucho mientras duermen y pueden sacudir sus pierna. Sufren el llamado síndrome de las piernas inquietas.
Para dormir mejor
- Se debe ir a la cama y levántese a la misma hora todos los días. Siga un horario regular que le permitirá a su organismo mantener esa rutina.
- Desarrolle las mismas pautas a la hora de dormir. Haga las mismas actividades antes de ir a la cama para ayudar a su cuerpo a prepararse para el descanso durante la noche. Mantenga unos hábitos antes de dormir como tomar un baño, leer, escuchar música, etc.
- El dormitorio debe ser un lugar oscuro y sin ruido.
- Relájese antes de dormir. Le ayudará a conciliar el sueño. Piense en cosas positivas.
- Haga ejercicio regularmente para que el cuerpo esté más cansado. Nunca deberá hacerlo antes de acostarse, sino siempre unas 5 ó 6 horas antes.
- Evite los estimulantes. No tome bebidas con cafeína y deje de fumar un rato antes (la nicotina puede alterar) de ir a la cama porque puede ayudarle a dormir mejor.
- No haga una siesta demasiado larga. Dormir más de 30 minutos durante el día puede dificultar que concilie el sueño.